Nueva Normalidad en Vida IP

¿Cómo queremos que sea la nueva normalidad? Desde Vida IP nos adaptamos al cambio. Centro I+D+I, Soluciones termográficas y Servicios profesionales estés donde estés.

La situación actual sanitaria es preocupante y llama a tomar una serie de acciones inmediatas para adaptarnos a la nueva situación y cubrir las necesidades básicas. La historia nos ha enseñado que los periodos más difíciles a menudo conllevan progresos increíbles.

Desde Vida IP estamos luchando por la adaptación y la supervivencia al cambio. Cada día es un nuevo reto ya que no hay una solución universal para avanzar en la dirección correcta. Por ello nos hemos planteado cambiar la pregunta de ¿Cuándo volveremos a la nueva normalidad? por ¿Cómo queremos que sea la nueva normalidad?

Así nace nuestro nuevo centro de I+D+I en Alcalá la Real, Jaen. Con un equipo de trabajo jóven y muchísimas ganas e ilusión. Esta incorporación nos ha permitido abrir nuevos frentes como: desarrollo de aplicaciones, fabricación de soluciones hardware, laboratorio, líneas de investigación para diferentes proyectos o elaboración de pruebas de concepto.

Además contamos con servicios profesionales las 24 horas del día estés donde estés. Nosotros te guiamos paso a paso en cada una de las preconfiguraciones de tus cámaras, hasta el mantenimiento, personalización, integración con otros sistemas y puesta en marcha de forma remota.

¿Conoces cómo funciona la técnica de termografía infrarroja?

El cuerpo humano realiza constantemente intercambios de temperatura con el entorno, en forma de energía, como parte de un proceso de autorregulación para mantener la homeostasis que necesita. Esta intensidad de energía intercambiada crece y decrece en proporción a la temperatura corporal, de forma que a mayor temperatura, mayor intensidad de energía infrarroja irradiada por el cuerpo. La regulación del flujo vascular cutáneo y de la radiación térmica se considera una función del Sistema Nervioso Autónomo.

Cuando las células nuevas empujan a las viejas hacia la superficie, el citoplasma de estas últimas se transforma en queratina, y al acercarse a la superficie mueren para transformarse en la capa protectora más superficial. Aunque este proceso es continuo, se distinguen diferentes estratos en la epidermis. En este caso, el más importante es el estrato córneo, que es el más cercano a la dermis y en él se encuentra la melanina, pigmento responsable de que veamos la piel con diferentes tonalidades debido a su capacidad de aislar los componentes de la luz visible y reflejarlos a una longitud de onda que capta el ojo humano. Cuando estas células alcanzan la capa más externa, el índice de reflexión de esa capa de la epidermis es de 1.55 µm en la parte visible del espectro. 

El estrato córneo se encarga también de prevenir la entrada de bacterias u hongos en el organismo y de reducir la pérdida de fluidos a través de la piel. La pérdida de fluido se controla a través de conductos conectados a las glándulas sebáceas. Debido a que la longitud de onda de la radiación emitida no supera los 9 µm, y esto sólo puede penetrar un grosor de 1 m de tejido, el calor corporal que irradiamos se refiere siempre a tejidos poco profundos, no siendo detectables cambios de calor en órganos internos por este mecanismo. La emisividad de la piel humana es muy alta, y más o menos constante, 0.98 entre longitudes de onda de 2 a 14 µm, y se comporta como un cuerpo negro en esta región del espectro de la luz visible.

La mayoría de los seres vivos emiten calor a una termperatura superior a los 0ºK (-273 º C), que corresponde a una radiación electromagnética superior a la de la luz visible. El ojo humano no es sensible a esa radiación infrarroja. Pero las cámaras termográficas son capaces de medir la energía con sensores especializados para esa longitud de onda, que oscila de los 0.7 a los 200 μm y que gracias a los avances del análisis de imágenes podemos obtener detalles con mucha información. Por tanto, la aplicación de esta técnica se fundamenta en la fisiología térmica humana y en las bases fisiopatológicas de la termorregulación cutánea, mostrando tanto procesos fisiológicos como metabólicos.

La termografía infrarroja es una grabación de la distribución de la temperatura de la capa más superficial de la piel. La fiebre se manifiesta entre otras cosas, con una elevación de la temperatura en la cabeza. Esto facilita el uso de la técnica para hacer la medición de la temperatura (intensidad de radiación) a través del reconocimiento facial.

Solución VidaDash Human

Vida Dash Human es un sistema de identificación biométrico mediante el cual se reconoce la forma y estructura del rostro. Con esto conseguimos saber la posición exacta del rostro en la propia imagen. Gracias a un algoritmo biomédico, el sistema inteligente es capaz de medir la temperatura teniendo en cuenta las variaciones de la misma en las diferentes zonas de la cara, situándose alrededor de 1 grado centígrado. Definimos la temperatura normotérmica, como la temperatura de una persona sana, entre los 36ºC y 37,8ºC.

Una vez obtenida la posición en la imagen normal podemos extraer los pixeles de temperatura de la imagen térmica. Y a partir de ahí aplicar nuestro algoritmo biomédico para la detección de temperatura garantizando mediciones precisas. El uso del reconocimiento facial garantiza lecturas exactas, notificando a través de una alarma las posibles anomalías.

 

Se trata de verlo como una oportunidad para adaptarnos a las necesidades de cada uno de vosotr@s. Me gusta compararlo con la naturaleza, las características hereditarias pasan de generación en generación y, como resultado las especies van cambiando con el tiempo. Las características favorables son las que perduran y se siguen pasando a las nuevas generaciones. No siempre sobrevive la especie más fuerte ni la más inteligente, sino la que mejor se adapte al cambio.

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